Desde que apareció la palabra crisis en nuestras vida en el 2008 nos hemos contagiado de ese espíritu fantasmagórico y a las empresas se aprovechan de ello.
Por todos son conocidos casos en que las empresas se han declarado en ERE, han dejado de pagar a sus empleados durante meses (obligándoles a ir a trabajar sin cobrar debido a que si no se presentan puede considerarse como abandono de tu lugar de trabajo) o sencillamente han recortado personal con la excusa de la crisis. Es cierto, que algunas empresas no podían sostener el modelo de negocio que se había llevado hasta entonces, tal vez demasiado al estilo de la película “El diablo viste de Prada” donde Merryl Streep despilfarra y no se priva de ningún lujo y capricho por ser una gran diva de una revista.
Si bien hace unos años era extraño escuchar “tengo un amigo en el paro” hoy en día es una situación habitual tener más del 40% de nuestros amigos en la cola del Inem, y de ahí los números, 4 millones de parados lo certifican.
Y mi pregunta es ¿hasta cuando esta situación será sostenible? ¿Dónde está el límite?
Sin duda, creo firmemente que debe llegar una “rebelión de las masas”, es decir, una reorganización de la situación actual ajustándonos a los nuevos parámetros y generando más trabajo para salir adelante.
¿Cuál es tu visión?