Pensaba que vivíamos en un sociedad adulta y responsable en la que se podían separar los problemas personales de los laborales, si más no, eso creía yo. Pues resulta que no. Recientemente me han contado un caso que es digno de mención.
Resulta que por temas laborales a un persona (la llamaremos Sra. Pepita) le quitan una de sus tareas y se la pasan a la Sra. Ramona. Hasta aquí correcto, es una decisión de la empresa y el trato entre las señoras es bueno, con lo que no debe haber ningún problema. Pasa el tiempo y finalmente llega el traspaso. La Sra. Ramona empieza a enviar e-mails bastante secos a la Sra. Pepita con alguna mala contestación y alguna bordería, sin embargo, la Sra. Pepita es tranquila y aguanta. Aguanta, aguanta, aguanta… hasta que un día puntual entra en el juego y le envía un e-mail también seco. Pero continua adelante y valora a la compañera y le reconoce cuando una idea es buena y válida y la anima, hasta que un día recibe un e-mail con una grosería que falta al respeto.
Desde mi punto de vista, ese día todo debe cambiar para la Sra. Pepita ya que esas palabras no son acordes con los temas laborales que le atañen y no se justifican con alguna frase de compañeros “la Sra. Ramona es así, no se lo tengas en cuenta”. Creo que llegados a este punto la Sra. Pepita no podrá volver a trabajar de la misma manera y que la indignación le correrá por dentro.
¿Vosotros qué haríais en la situación de la Sra. Pepita? Contarme si conocéis algún caso.
Realmente,no debemos permitir que nos afecte la relación laboral con la relación personal.
Primero es la educación y después el compañerismo. Por ser compañeros no nos debemos de llevar bien, pero si al menos ser educados y no perder las maneras.
Yo en algún cliente, suerte que son pocos, me he ido sin solucionar el problema, hablando antes con mi jefe, debido a que un problema de empresas, el cliente lo ha convertido en algo personal, llegando al insulto.
De mi empresa se puede comentar lo que uno quiera, hay libertad de expresión, pero que entre en valoraciones personales, no se lo admito ha nadie, y menos ha alguien que ni me conoce.
Y ultimamente con la situación laboral y perosnal de crisis que vivimos no podemos evitar una estrecha relación entre nuestras dos vidas, la laboral y personal, que afecta directamente a nuestra forma de ser.
Buen blog, felicidades
Muchas gracias por tu aportación, como bien dices lo más importante es el respeto y la educación. A veces hay que hacer ciertos sacrificios o guardarse los rencores personales para funcionar mejor y ser más profesionales.
Un saludo