A veces las personas necesitamos desconectar de todo y de cualquier cosa. De vez en cuando es bueno dejar la mente en blanco y no pensar en nada para dedicarnos a aquellas tareas personales que hemos ido relegando por falta de tiempo. Por eso, las vacaciones son tan importantes, para olvidarnos de los móviles, de los e-mails, de los problemas… Sin embargo, no todo el mundo es capaz de hacerlo. Según el periódico eldia.es el 62% de los españoles sigue conectado al trabajo en vacaciones; ya sea en menor (sólo leyendo los e-mails y conectándose poco) o en mayor medida (enganche total).
¿Creéis que es buena esta falta de desconexión?
Bajo mi punto de vista, no. El cerebro necesita descansar y oxigenarse, así como descansar ocho horas diarias para recuperarse y estar fresco. Por eso, es importante alimentarnos bien y darle ese merecido relax que necesita sin preocuparse por esa reunión o por ese cliente.
En esta vida, todos somos prescindibles. No hay nadie que sea imprescindible en ningún aspecto ni en ningún tipo de relación. Laboralmente hay personas que sólo utilizan a otras momentáneamente para su propio beneficio y después ya está, pasamos a otra cosa como bien dice este post de Be New York. Por eso, os recomiendo disfrutar de las vacaciones (si todavía no las habéis hecho), si ya las habéis realizado como mínimo que hayáis desconectado porque lo que os perdáis ahora de vuestra vida después no se puede recuperar.